martes, 27 de enero de 2009

La libertad

Buenas.
Esto es algo que acabo de escribir.
Disculpen si no soy claro, o no se entiende muy bien, o está incompleto.
Relamente me cuesta todavía ordenar mis ideas, más en temas tan profundos como éste.
Espero que se entienda, porque lo considero demasiado importante para el desarrollo humano.

Un abrazo gigante.

P.D: Aunque esté escrito de una forma bastante decidida, no creo tener la verdad,y estoy siempre dispuesto y contento de debatir y aceptar otros puntos de vista.





La libertad


El hombre, al descubrirse como individuo, reconoce la libertad, pero también la soledad, al verse separado del resto.

En una errónea concepción, se ve sólo, enfrente de la inmensa masa humana.

Es como cortar el cordón umbilical.

Tiene miedo, piensa que ahora tiene que enfrentarse al mundo sólo.

Al no soportarlo, como es natural, escapa a esa realidad, buscando formas compartidas.

Al no desarrollar y entender su yo, su libertad como algo posible solamente en relación constante con los demás - ya que sin ellos no sirve de nada, no existe -, el hombre cree que para dejar de estar sólo tiene que compartir igualdades con los demás, rasgos en común, unificarse.

No entiende que las diferencias son la savia de la humanidad, lo que la lleva a autosuperarse, y lo que enriquece las relaciones.

La duda, la discusión constante, las opiniones superpuestas llevan a conclusiones superadoras.

No entiende que el amor a la diversidad debe ser el motor de las relaciones.

Este error, uno de los más grandes de la humanidad, lo lleva a la doctrina, el dogma, el fanatismo. La estructura homogénea e inamovible para una gran cantidad de diversidades. (El hombre, al no tener opiniones contrarias, desarrolla un convencimiento cada vez más absoluto de su verdad, y una tolerancia cada vez menor a lo que él considera la mentira, ya que va perdiendo la capacidad de escuchar, y por ende, de razonar)

Y, lógicamente, genera una tendencia a eliminar lo contrario a ese fanatismo, por considerarlo malo, incorrecto.

Esto es la guerra.

Y esto es el estado, entregarse a los predicadores y moldeadores de este fanatismo.

La necesidad de pertenencia, de un padre que nos cobije en su manto de seguridad aunque esto signifique perder el yo que tanto costó ganar.

El fanatismo es el miedo a la libertad, por tener una concepción errónea de la misma, viéndola como algo incompatible con las relaciones humanas, mientras que son estas relaciones algo indispensable para la misma.


1 comentario:

Humberto Ankli López Amida dijo...

Qué tal...

De momento no puedo comentar sobre o que has escrito. Tengo que hacer unas cosas pendientes.

El apunte que hiciste me parece muy asertado en algunos puntos. Eso lo trataré posteriormente.

Te enlazaré en mi blo.

¡Salud!